Versos de José Antonio Domínguez

Himno Marcial

Compatriotas: de Honduras los fueros
con la vida sepamos guardar
si hay tiranos, también hay aceros
y es de libres tan solo triunfar.
Los que libres patriotas nacimos
la cervíz no inclinamos al yugo:
no tenemos ni rey ni verdugo,
no tenemos los libres señor.
Nuestra sola deidad es la Patria,
nuestro culto sus santos derechos
y no acatan más ley nuestros pechos
que el deber, la justicia, el honor.
Consentir que el ultraje nos hiera
no sabemos los libres, los bravos:
nuestro pueblo no es pueblo de esclavos
donde pueda un tirano alentar,
cada noble Adalid hondureño
contra el vil agresor es baluarte
que en los campos gloriosos de Marte
solo tiene por lema triunfar.
Nuestro altivo pendón no se mancha
con desleales, inicuas acciones,
no se manchan los patrios blasones
con infame, oprobioso baldón,
porque al punto inflamados
destrozando bastilla y cadenas
roja sangre al correr por las venas
lavará del estigma el borrón.
ˇAy de aquellos que ingratos conspiran
contra el bien, la justicia y el civismo!
porque cavan de afrenta el abismo
donde muertos sin honra caerán.
ˇAy de aquellos que ciegos de orgullo
humillarnos intenten un día!
porque el pueblo en su furia bravía
tiene lava y poder de volcán.
Libertad sacrosanta es el solo
alto prez de los hijos de Honduras
que adelanto, riqueza y ventura
nada valen si falta el honor,
porque el pueblo aherrojado no es hombre
y a tan cruel y amarguísima suerte
preferible mil veces la muerte,
habitar en la tumba es mejor.
Siempre altivos y ufanos, por eso
libertad proclamamos sin vallas,
o en reñidas, heróicas batallas
se nos mire cual leones luchar
y arrastrando el peligro mil veces
al rugir de los fieros calibres
por la Patria muramos cual libres
o que el mundo nos vea triunfar.

Noviembre 1892

A Juticalpa

Cinco años hoy hace mi pueblo adorado,
mi tierra nativa, mi Patria Ciudad,
que el hado inclemente de ti me ha alejado
y cruel me ha vedado
volverte a mirar.
Cinco años que vivo sediento de verte,
pues no hallo placeres ni dicha aquí
y en vano yo busco bonanza a mi suerte
pues nada me advierte
que será de mí.
Cual pobre viajero perdido y sin guía
cruzando ignoráis vastísimo erial
y al cruzo infelice la vida sombría
y en vano alegría
pretendo encontrar.
Los sueños hermosos que mi tiempo formara,
mi loco entusiasta felíz corazón,
tan solo quimeras que en vano pensara
que un día lograra
su realización.
Sumido en mi eterna, profunda tristeza,
recuerdo la dicha que en ti desperté
y pienso con ansia que mi alma embelesa,
correr con presteza
y a ti me volver.
Más ˇay! Imposible, no sé cuándo pueda
tu cielo, tus montes, tu río, mirar,
no sé cuándo el hado por fín me conceda
tu ambiente de nuevo,
tu aliento aspirar.
Cada año que paso de ti siempre ausente
parece un siglo de rudo sufrir,
sin verte se agobia, se abate mi frente
y el alma presiente
fatal porvenir.
ˇOh ciencias! ˇOh estudios! Brindadme un consuelo
mis horas de hastío trocad en placer,
habladme del alma, del mundo, del cielo
y en plácido anhelo
se esparza mi ser.
Prestad a mi pecho valor y constancia
en tanto que pasan con lento cruzar,
los días, los años, el vértigo, el ansia
que da la distancia
que engendra el pesar.
Si en cambio de afanes ˇOh pueblo que amo!
obtengo por fruto saber e instrucción,
no importan mis penas, ni importa mi llanto
que en este tesoro
tendré galardón

10 de Mayo 1887

La musa heróica

Si quieres que tu canto digno sea,
de tu misión, del siglo y de la fama,
no derroches el estro que te inflama
en dulce pero inútil melopea.

Lanza las flechas de oro de la idea,
depón el culto a Eros y proclama
otro mejor, la lucha te reclama,
yérguete altivo en la social pelea.

No enerves tu vigor con el desmayo
del juvenil deliquio, ya no es hora
de lágrimas y besos, doquier mira,

hoy la estrofa compite con el rayo,
la inspiración es lava redentora
y clava en manos de Hércules la lira.

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